La conciencia ambiental y la responsabilidad social son dos factores que cada vez toman más fuerza dentro del entorno empresarial de la celulosa y el papel, por eso, para esta edición quisimos reconocer la labor que en este sentido efectúan las compañías latinoamericanas.
por Santiago Jaramillo H.
Es bien sabido que los procesos productivos de la celulosa y el papel generan algunos residuos que pueden ser contaminantes, pero también es vox pópuli la preocupación y los esfuerzos que existen por parte de las compañías productoras al respecto.
Hoy por hoy, buena parte de los recursos de estas empresas se destinan exclusivamente a procesos de investigación y, obviamente, a acciones concretas que están en pro de reducir al máximo dicha problemática.
Por eso la necesidad de obtener certificaciones que avalen ese trabajo, allí, precisamente, es donde muchas de las compañías de todo el mundo, y en especial las del área de América Latina, centran sus esfuerzos.
Certificaciones forestales como la FSC (Forest Stewardship Council) ayudan a establecer a las compañías de esta industria, que sus plantaciones estén recibiendo un buen manejo forestal y, por tanto, que la madera y los subproductos de éstas pueden ser adquiridos por sus clientes con la certeza de que provienen de sistemas donde el manejo medioambiental es el adecuado.
Varias compañías como Botnia (Uruguay), CMPC (Chile), Cenibra, Klabin, Lwarcel, VCP y Aracruz (Brasil), Smurfit Kappa Cartón de Colombia y Ledesma (Argentina) ya cuentan con dicha certificación*.
Klabin, por mencionar solo un ejemplo, tiene toda la cadena de producción certificada por el FSC. También tienen certificados los procesos de reciclado de las cuatro plantas de la empresa: Goiana (PE), Guapimirim (RJ), el Ponte Nova (MG) y Piracicaba (SP), la mayor planta de reciclaje de papel en ese país.
En la compañía Botnia, por su parte, sus productos sólo son aceptados en la medida en que cumplan con las normas y estándares señalados por los estados, organismos, instituciones internacionales y organizaciones no gubernamentales implicadas en un concepto de certificación propio denominado Mejores Técnicas Disponibles (MTD) para producir pulpa de celulosa sin afectar el ambiente.
Otra marcada preocupación de la industria en materia medioambiental tienen que ver con el establecimiento de un sistema de gestión que permita crear un enfoque sistemático para las actividades ambientales y, al mismo tiempo, mejorar los procesos de producción en las empresas generando el menor impacto.
Precisamente para certificar lo anterior, las compañías del sector gestionan ante el ISO la consecución de las normas 14000 y 14001.
Bajo la ISO-14000 están cobijadas actualmente las empresas Copamex, Papelera Nacional (Ecuador) y Propal S.A. (Colombia).
En lo que se refiere a la norma ISO-14001 se encuentran certificadas CMPC, Arauco, Norske Skog Bio Bío, Klabin, Lwarcel, International Paper de Brasil, VCP, Aracruz, Cenibra y Pamer S.A.
Arauco, durante 2008 realizó inversiones medioambientales por US$125 millones en control de emisiones atmosféricas, mejoramiento de procesos, manejo de aguas, manejo de residuos y tratamiento de efluentes, lo que dice mucho de la preocupación por el tema.
Otro aspecto prioritario en esta industria es certificar los diferentes procesos productivos orientados, específicamente, a sistemas de calidad que contribuyan a garantizar el diseño, desarrollo, producción, instalación y servicios de la empresa. En este sentido las normas ISO-9001 y 9002 permiten establecer eficiencia en dichos parámetros.
De la misma manera, mediante la implementación de estas normas, la industria de la celulosa y el papel certifica que están en capacidad de cumplir con las necesidades y requisitos de sus clientes de manera planificada y controlada.
La norma ISO-9001, por ejemplo, hace parte de las certificaciones obtenidas por compañías como VCP, Aracruz, Cenibra, Klabin (Brasil), Pamer S.A. (Uruguay), Arauco, CMPC, Norske Skog Bio Bío(Chile), Ledesma (Argentina), y Productos Familia Sancela (Colombia).
Con la ISO-9002, entre tanto, están cubiertas las empresas Copamex (México), Aracruz y Klabin (Brasil).
Otros certificados ambientales y de procesos, que aunque son menos comunes dentro de la compañías latinoamericanas, también despiertan interés, por ejemplo, son: OHSAS 18001, ISO-22000, ISO-24000, Cerflor NBR-14789 y BASC, entre otras.
*Vale aclarar que el presente informe se efectuó basado en los datos entregados voluntariamente por las compañías encuestadas en la zona latinoamericana. Otras empresas, que aunque pueden contar con algunos de ellos, no suministraron dicha información.
|
La conciencia ambiental y la responsabilidad social son dos factores que cada vez toman más fuerza dentro del entorno empresarial de la celulosa y el papel, por eso, para esta edición quisimos reconocer la labor que en este sentido efectúan las compañías latinoamericanas. por Santiago Jaramillo H.
Es bien sabido que los procesos productivos de la celulosa y el papel generan algunos residuos que pueden ser contaminantes, pero también es vox pópuli la preocupación y los esfuerzos que existen por parte de las compañías productoras al respecto.
Hoy por hoy, buena parte de los recursos de estas empresas se destinan exclusivamente a procesos de investigación y, obviamente, a acciones concretas que están en pro de reducir al máximo dicha problemática.
Por eso la necesidad de obtener certificaciones que avalen ese trabajo, allí, precisamente, es donde muchas de las compañías de todo el mundo, y en especial las del área de América Latina, centran sus esfuerzos.
Certificaciones forestales como la FSC (Forest Stewardship Council) ayudan a establecer a las compañías de esta industria, que sus plantaciones estén recibiendo un buen manejo forestal y, por tanto, que la madera y los subproductos de éstas pueden ser adquiridos por sus clientes con la certeza de que provienen de sistemas donde el manejo medioambiental es el adecuado.
Varias compañías como Botnia (Uruguay), CMPC (Chile), Cenibra, Klabin, Lwarcel, VCP y Aracruz (Brasil), Smurfit Kappa Cartón de Colombia y Ledesma (Argentina) ya cuentan con dicha certificación*.
Klabin, por mencionar solo un ejemplo, tiene toda la cadena de producción certificada por el FSC. También tienen certificados los procesos de reciclado de las cuatro plantas de la empresa: Goiana (PE), Guapimirim (RJ), el Ponte Nova (MG) y Piracicaba (SP), la mayor planta de reciclaje de papel en ese país.
En la compañía Botnia, por su parte, sus productos sólo son aceptados en la medida en que cumplan con las normas y estándares señalados por los estados, organismos, instituciones internacionales y organizaciones no gubernamentales implicadas en un concepto de certificación propio denominado Mejores Técnicas Disponibles (MTD) para producir pulpa de celulosa sin afectar el ambiente.
Otra marcada preocupación de la industria en materia medioambiental tienen que ver con el establecimiento de un sistema de gestión que permita crear un enfoque sistemático para las actividades ambientales y, al mismo tiempo, mejorar los procesos de producción en las empresas generando el menor impacto.
Precisamente para certificar lo anterior, las compañías del sector gestionan ante el ISO la consecución de las normas 14000 y 14001.
Bajo la ISO-14000 están cobijadas actualmente las empresas Copamex, Papelera Nacional (Ecuador) y Propal S.A. (Colombia).
En lo que se refiere a la norma ISO-14001 se encuentran certificadas CMPC, Arauco, Norske Skog Bio Bío, Klabin, Lwarcel, International Paper de Brasil, VCP, Aracruz, Cenibra y Pamer S.A.
Arauco, durante 2008 realizó inversiones medioambientales por US$125 millones en control de emisiones atmosféricas, mejoramiento de procesos, manejo de aguas, manejo de residuos y tratamiento de efluentes, lo que dice mucho de la preocupación por el tema.
Otro aspecto prioritario en esta industria es certificar los diferentes procesos productivos orientados, específicamente, a sistemas de calidad que contribuyan a garantizar el diseño, desarrollo, producción, instalación y servicios de la empresa. En este sentido las normas ISO-9001 y 9002 permiten establecer eficiencia en dichos parámetros.
De la misma manera, mediante la implementación de estas normas, la industria de la celulosa y el papel certifica que están en capacidad de cumplir con las necesidades y requisitos de sus clientes de manera planificada y controlada.
La norma ISO-9001, por ejemplo, hace parte de las certificaciones obtenidas por compañías como VCP, Aracruz, Cenibra, Klabin (Brasil), Pamer S.A. (Uruguay), Arauco, CMPC, Norske Skog Bio Bío(Chile), Ledesma (Argentina), y Productos Familia Sancela (Colombia).
Con la ISO-9002, entre tanto, están cubiertas las empresas Copamex (México), Aracruz y Klabin (Brasil).
Otros certificados ambientales y de procesos, que aunque son menos comunes dentro de la compañías latinoamericanas, también despiertan interés, por ejemplo, son: OHSAS 18001, ISO-22000, ISO-24000, Cerflor NBR-14789 y BASC, entre otras.
*Vale aclarar que el presente informe se efectuó basado en los datos entregados voluntariamente por las compañías encuestadas en la zona latinoamericana. Otras empresas, que aunque pueden contar con algunos de ellos, no suministraron dicha información.
| < Exportaciones dinamizan las finanzas | Un nuevo orden > |
|---|
|
Nuevas Soluciones
Nuevas Soluciones
|
Notas Recientes
|













